Lo primero que conviene saber

Las playas de la Costa Tropical son de piedra gris y grava gruesa, no de arena. Suena peor de lo que es: el agua es más clara, no te llevas arena a casa en la bolsa y, con unos escarpines o una toalla gruesa, se está de maravilla. El mar está frío en primavera (16–17 °C en mayo), alcanza su máximo en agosto–septiembre (24–25 °C) y los más resistentes se bañan todo el año. En las playas grandes hay hamacas, sombrillas y chiringuitos de Semana Santa a octubre. Varias playas tienen bandera azul y socorristas en verano.

Playa de San Cristóbal

La playa de San Cristóbal, la más grande del pueblo, con las casas de Punta de San José al fondo.
La playa de San Cristóbal, la más grande del pueblo, con las casas de Punta de San José al fondo. Foto: Zarateman, CC0 1.0

La playa principal del pueblo, al oeste del Peñón del Santo: algo más de un kilómetro de largo, con el Paseo de San Cristóbal detrás, hoteles, chiringuitos, alquiler de hamacas y deportes náuticos. En el agua asoman los Peñones de San Cristóbal – tres pequeños islotes rocosos muy frecuentados para hacer snorkel. En el extremo occidental, bajo la Punta de San José, la playa se vuelve más tranquila.

Playa Puerta del Mar

Olas en la playa Puerta del Mar, bajo el Peñón del Santo.
Olas en la playa Puerta del Mar, bajo el Peñón del Santo. Foto: Zarateman, CC0 1.0

Al este del Peñón, justo debajo del castillo: más pequeña y más urbana, con el Paseo Puerta del Mar y sus bancos de mosaico, restaurantes y heladerías. Desde aquí la costa sigue hacia el este por la pequeña Playa de la Caletilla y la Playa Fuente Piedra en dirección a Velilla.

Velilla, Tesorillo y Cabria

La playa de Cabria y la playa de Velilla mirando al este, hacia Salobreña.
La playa de Cabria y la playa de Velilla mirando al este, hacia Salobreña. Foto: Veinticuatro de Jahén, CC BY-SA 4.0

La Playa de Velilla es la playa larga al este del pueblo, casi dos kilómetros, con paseo marítimo, bloques de apartamentos y restaurantes – más tranquila que las playas del centro, con la Torre de Velilla como punto de referencia. Más allá están la Playa del Tesorillo y Taramay con su torreón, y en el extremo oriental, hacia Salobreña, la Playa de Cabria y Calabajío, a las que se baja por carreteras empinadas desde la N-340 y que raramente se llenan.

Cotobro y Marina del Este

El anochecer en el puerto deportivo Marina del Este, en Punta de la Mona.
El anochecer en el puerto deportivo Marina del Este, en Punta de la Mona. Foto: Migeek, CC BY-SA 2.0

Al oeste de la Punta de San José está Cotobro, una urbanización de chalets con su playa más pequeña, resguardada y con chiringuito. Siguiendo hacia el oeste, en la cara este de la Punta de la Mona, se encuentra el puerto deportivo Marina del Este, con restaurantes, centros de buceo, alquiler de barcos y una pequeña playa en la cala. Entre ambos queda la Playa del Muerto, una playa nudista apartada a la que se llega por un sendero empinado.

La Herradura

La bahía en herradura de La Herradura vista desde Cerro Gordo, con Punta de la Mona al fondo.
La bahía en herradura de La Herradura vista desde Cerro Gordo, con Punta de la Mona al fondo. Foto: Emilio Morales Barbero, Public domain

La bahía en forma de herradura da nombre al pueblo. La playa tiene más de dos kilómetros, protegida por la Punta de la Mona al este y Cerro Gordo al oeste, con paseo marítimo, restaurantes y aguas tranquilas. La bahía es el centro del buceo en la Costa Tropical: varias escuelas de buceo, agua clara y praderas de posidonia llenas de peces junto a las puntas. En el extremo oriental, junto a la Punta de la Mona, está la pequeña playa de Calaiza. Alquiler de kayaks y tablas de paddle surf en verano.

Cantarriján y Cerro Gordo

Los acantilados del paraje natural Maro–Cerro Gordo, vistos desde el mirador de Cerro Gordo.
Los acantilados del paraje natural Maro–Cerro Gordo, vistos desde el mirador de Cerro Gordo. Foto: Krzysztof Ziarnek, Kenraiz, CC BY-SA 4.0

En el extremo occidental, en el límite con la provincia de Málaga y dentro del paraje natural de Maro–Cerro Gordo, está la Playa de Cantarriján: dos calas bajo altos acantilados, playa nudista desde hace mucho, con dos chiringuitos famosos por su pescado. En verano se cierra la bajada a los coches y un microbús sale desde el aparcamiento de la N-340. Agua cristalina, buen snorkel. Desde la punta de Cerro Gordo, con su mirador y su torre vigía, bajan senderos a otras calas pequeñas.